El mirador de San Andrés de Teixido se ubica en un entorno forestal, la Sierra de A Capelada. En las inmediaciones del santuario de San Andrés de Teixido (foco de grandes tradiciones y leyendas gallegas, desde el s.XII: quien no va de vivo, va de muerto; todo gallego que en vida no visite el santuario, irá de muerto convertido en reptil). Desde el mirador, situado en una cota superior al santuario, se observa el valle en toda su extensión, el caserío, el santuario, como la tierra desciende hacia el mar, rodeado todo ello de impresionantes acantilados que como marco tienen la Sierra de A Capelada. Es muy frecuente observar caballos en estado salvaje en la carretera (atraviesa la Sierra) que lleva al santuario y al mirador. Visita obligada e inolvidable.

LA IGLESIA DE SAN ANDRÉS DE TEIXIDO

Iglesia de estilo gótico-barroco, de los siglos XVI y XVIII, emplazada en un espectacular paraje dibujado por los acantilados de la sierra de A Capelada. De la iglesia anterior sólo queda la puerta del muro norte, así como pinturas murales. Destaca una imagen relicario de estilo barroco italiano, con un fragmento de hueso de San Andrés. La torre campanario que data del siglo XVIII, de base cuadrada, está formada por tres cuerpos decrecientes y cúpula rematada en pináculo. Este santuario es punto de peregrinación de muchos gallegos y foráneos. Según cuenta la leyenda, San Andrés, uno de los doce apóstoles, llegó navegando hasta los acantilados próximos, donde volcó su embarcación, que quedó convertida en un peñasco, conocido como «La barca de San Andrés». Nadie le prestó ayuda, pero recibió de Dios la promesa de que tendría un santuario y una romería hasta el fin del mundo, a los que, vivos o muertos, acudirían todos los mortales. Una visita obligada pues, como dice la leyenda, «quien no va de vivo a San Andrés va de muerto, convertido en reptil».